Nuestro cerebro conforma un sistema tremendamente complejo de miles de millones de neuronas que intercambian impulsos eléctricos entre sí, y aunque el zumbido que produce solo es perceptible a través de un electroencefalograma, la cacofonía resultante tiene diferentes frecuencias o amplitudes de onda.

Dependiendo de su amplitud o velocidad se las agrupa en estos tipos:

Ondas delta (0,5-4 Hz): son las ondas cerebrales más lentas, asociadas con el sueño profundo, los procesos restaurativos y las funciones corporales inconscientes. Son más frecuentes durante las fases más profundas del sueño.

Ondas theta (4-8 Hz): estas ondas cerebrales se asocian con el sueño ligero, la relajación profunda, la ensoñación y las primeras fases del sueño. También están relacionadas con la creatividad, la intuición, algunos estados meditativos y procesos hipnóticos. Es por esto último que durante esta fase se tiene un acceso más directo al subconsciente y a todo el material que allí se aloja.

Ondas alfa (8-13 Hz): las ondas alfa están presentes durante la vigilia relajada, cuando la mente está tranquila y en calma. También se asocian a un estado de alerta mental que favorece el aprendizaje, la resolución de problemas y la creatividad.

Ondas beta (13-30 Hz): estas ondas cerebrales más rápidas se asocian con el pensamiento activo, la atención, la concentración y el estado de alerta. Son más frecuentes durante las horas de vigilia, cuando realizamos tareas cognitivas, resolvemos problemas o tomamos decisiones.

Ondas gamma (30-100 Hz): las ondas gamma, las más rápidas del cerebro, están relacionadas con el procesamiento cognitivo de alto nivel, la resolución de problemas complejos y el rendimiento mental máximo. También se asocian a estados de conciencia expandida y de mayor percepción.

Dicho esto, hay que mencionar que el cerebro tiende a sincronizarse de una forma natural con estímulos externos. A esto se conoce como «respuesta de seguimiento de frecuencia», y se ha comprobado con luces parpadeantes, con el ritmo del habla, con música y también con sonidos binaurales.

Pero, que son los sonidos binaurales?

Los sonidos binaurales se generan cuando dos frecuencias ligeramente distintas se reproducen por separado en cada oído. Por ejemplo, si se reproduce una frecuencia de 440 Hz en el oído izquierdo y otra de 445 Hz en el derecho, el cerebro percibe una tercera frecuencia de 5 Hz (la diferencia entre las dos frecuencias), siendo está imperceptible para nuestro oído (empezamos a escuchar algo a partir de 20 Hz), aunque nuestro cerebro sí la percibe y acusa, tendiendo a ajustar su frecuencia con la de este estímulo.

Al cambiar la frecuencia de nuestras ondas cerebrales, los sonidos binaurales en frecuencias determinadas (alfa, theta y delta) pueden producir una serie de beneficios como:

Aumento de la memoria: La exposición a los sonidos binaurales puede afectar a la memoria verbal aumentando la capacidad de recordar palabras que se escuchan.

Mejora del estado de ánimo: Los sonidos binaurales son una forma de arrastre de ondas cerebrales no invasivas. Esto significa que funcionan ayudando a sincronizar ambos hemisferios del cerebro, y cuando esto sucede se produce un efecto de relajación y positividad que mejora el estado de snimo.

Anestesia: Los sonidos binaurales se han utilizado junto con la anestesia en cirugía para reducir el dolor percibido y así poder reducir la dosis de anestésicos. En un experimento con personas que sufrían dolor crónico se emplearon ondas theta y se compararon con un placebo (unos sonidos que no eran binaurales), registrando una reducción del 77% del dolor percibido con los sonidos binaurales. 

Ansiedad: En los pacientes de urgencias de un hospital se pudo ver que los sonidos binaurales reducían los niveles de ansiedad de los pacientes frente a quienes no los escuchaban, y en otro estudio se comprobó que escuchar sonidos binaurales delta reduce la ansiedad y mejora la calidad de vida. 

Atención: Los sonidos binaurales se han probado para tratar el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) con resultados muy prometedores, aunque los resultados son más mejores cuando se trata de personas sanas.

Sueño: Cuando dormimos nuestro cerebro cambia de frecuencia y pasa a ondas más lentas (alfa, theta y delta), por lo que los sonidos binaurales son una forma efectiva de mejorar el sueño.

Nuestro cerebro, nuestra mente y nuestra consciencia son territorios aún por explorar en su mayor parte. Por eso los sonidos binaurales están siendo una extraordinaria herramienta que en ámbitos terapéuticos facilita el acceso al material subconsciente, mejorando así la eficiencia de los tratamientos.